
Me cago en todos las personas que reclinan su asiento sin pedir permiso al ocupante del asiento trasero, y en concreto a la mala puta que me estuvo tocando los cojones en el bus el otro día. Se trata de educación, a mí se me lo piden porfavor, soy incapaz de decir que no, pero si encima me echan a mí la culpa por no ir también reclinado, me tengo que cagar en diós y en to los santos y contenerme pa no escupirle a nadie en la cabeza.
1 comentario:
AMEN
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